... llegar al punto en el que quedaron las cosas.
Pero si ganas algo por trabajar, se llama salario,
una recompensa o pago que se debe a ti, no es gracia.
Por esta razón, algunas personas luchan con la gracia
de Dios y por eso tú también serás retado a través de tu
caminar con el Señor; nos cuesta trabajo pensar en
términos de otra cosa que no sea lo que merecemos.
La promesa esencial de las buenas nuevas en Jesús
es la de no tener que recibir los que nos merecemos.
Dios no lleva cuenta de tus malas obras o fracasos,
sin considerar si son intencionales o accidentales, pero
tampoco lleva cuentas de tus buenas obras para después
recompensarte como si fuera un programa de millas de
viajero frecuente. La gracia te libra de una deuda que
no tienes esperanza de pagar con tus medios. Pero no
puedes ganar puntos con Dios.
Él te redime de tu vida antigua a tu vida nueva,
pero tú no puedes redimir cupones espirituales o pagarés
para ascensos adicionales.
Ah, claro, hay algo que se llama obediencia, y
después vamos a verlo más de cerca. Pero éste es un
punto de confusión fundamental para muchos cristianos:
Se imaginan que la obediencia les gana más favores con Dios. Eso no es cierto. No ahora… no nunca. “El
favor de Dios” es la gracia: dos expresiones para
exactamente la misma cosa.
...Continúa