... "Nada reemplazará jamás el ministerio
de los sacerdotes en el corazón de la Iglesia",
concluye el Santo Padre. "Sois el testimonio
viviente de la potencia de Dios a la obra en la
debilidad de los seres humanos, consagrados
para la salvación del mundo, elegidos por
Cristo mismo para ser, gracias a El, sal de la
tierra y luz del mundo".
Papa Benedicto XVI